Algunas reflexiones, impresiones y pensamientos

Algunas reflexiones, impresiones y pensamientos en relación con la discusión sobre la carta de las iglesias cristianas de Chile y de las reacciones.


  1. Es evidente que el tema de la homosexualidad ha acompañada a la humanidad en toda su historia, en las diferentes culturas, pueblos. Es, además, también un tema muy presente en las religiones, también en la religión judía cristiana, tanto en el AT como también en el NT. En los decenios pasados se ha comenzado a estudiar estos temas de nuevo, motivado por distintas razones. Se ha tratado de buscar explicaciones  para entender porque el AT y el NT rechazan la homosexualidad como también el lesbianismo, ya que de esta postura nadie puede dudar: son posturas claras que no necesitan mayor argumentación. Se ha dicho por ejemplo que el AT solamente rechazaría la homosexualidad religiosa que se realizara en los cultos de otras religiones tal como también rechazaría la prostitución realizada en los cultos. Otros han argumentado que en el AT se prohibe la homosexualidad  por el motivo de la guerra: el pueblo judío era un pueblo guerrero, dedicado a la conquista de su tierra prometida. Como tal necesitaba evidentemente procreadores y guerreros y ya que en ese entonces todavía era impensable que mujeres participarían en la guerra se tenía que fomentar sobre todo el crecimiento de la población y especialmente bienvenidos eran los hombres que garantizarían que en el futuro no faltarían guerreros. Esto significaría que se podrían ganar batalles, conquistar nuevos países y derrotar otras naciones: o sea Israel llegaría a ser una nación potente, grande, admirada y temida entre las demás naciones. Cualquier rasgo de homosexualidad iría en contra de estos conceptos.

  2. Afirmar esta postura significa no tomar en cuenta el contexto en el cual se pronuncian las advertencias contra la homosexualidad. Si verdaderamente  la procreación fuese la intención más profunda de esta prohibición entonces se debería complementar este concepto con el fomento de la procreación. Pero al leer los pasajes correspondientes uno observa lo siguiente: en Levítico 18 y 20 (que son parte de los capítulos  18 – 26: la ley de la santidad, Heiligkeitsgesetz) encontramos estas órdenes: 18,22: 22 »No te acostarás con varón como con mujer; es abominación.  y 20,13»Si alguien se acuesta con otro hombre como se hace con una mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos: sobre ellos caerá su sangre. Estos pasajes son ampliamente conocidos.  Es evidente que estos pasajes son parte  de esta ley de la santificación. Y, lo que en esto contexto me parece casi más importante, son parte de  capítulos en los cuales encontramos la firme intención de proteger el matrimonio, la relación entre hombre y mujer: en el contexto más amplío se declara que estos mandamientos no son resultado de la profunda reflexión de algunos pensadores sobresalientes sino que de la revelación divina y que sirven precisamente para fomentar la vida 18,1ss: 1 Habló Jehová a Moisés y le dijo: 2 «Habla a los hijos de Israel y diles: »Yo soy Jehová, vuestro Dios. 3 »No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual habitasteis. »No haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual yo os conduzco, ni andaréis en sus estatutos. 4 »Mis ordenanzas pondréis por obra, y mis estatutos guardaréis, andando en ellos. Yo, Jehová, vuestro Dios. 5 »Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, porque el hombre que los cumpla, gracias a ellos[a] vivirá. Yo, Jehová.   (y, se podría añadir,: Dios les dio los 10 mandamientos a los Israelitas precisamente para garantizar su libertad como nación: Exodo 20,2 «Yo soy Jehová, tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.  – y ahora te doy estos mandamientos para preservar esta libertad.)

  3. Es interesante observar que la revelación de la ley no conoce otro fundamento que la revelación divino. Esto evidentemente no nos libera de la necesidad de reflexionar y entender los mandamientos y fijarnos en el contexto. El pueblo liberado precisamente debe diferenciarse de los demás: de Egipto, donde habían habitado y también de Canaán, a donde Dios los conducirá.

  4. Ahora, Levítico 18 se refiere detalladamente a las aberraciones sexuales (Luther: Verbot geschlechtlicher Verirrungen, Reina Valera 1995: Relaciones sexuales prohibidas): Dios prohibe en estos capítulos detalladamente todas las aberracione sexuales. Ennumera (para dar solamente algunos ejemplos): relaciones sexuales prohibidas entre un hombre y alguna pariente (6.17)), con su madre (7), con la esposa del padre (8), con la hermana (9. 11)), con la nieta (10), con ninguna tía (12.13.14), con la nuera (15), con la cuñada (16.18),con la mujer de tu prójimo (20), con ningún animal (23). Además prohibe las relaciones sexuales durante la menstruación. En este contexto amplio también prohibe:22 »No te acostarás con varón como con mujer; es abominación.  Y posteriormente siguen las indicaciones generales: 24 »En ninguna de estas cosas os haréis impuros, pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo expulso de delante de vosotros, 25 y también la tierra fue contaminada. Pero yo visité su maldad, y la tierra vomitó a sus habitantes.  26 Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que habita entre vosotros 27 (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada), 28 no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la habitó antes que vosotros. 29 Cualquiera que haga alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hagan, serán eliminadas de su pueblo. 30 Guardad, pues, mi ordenanza, y no sigáis ninguna de estas costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, para que no os contaminéis en ellas. Yo, Jehová, vuestro Dios».   Es significativo que estas indicaciones o prohibiciones terminen con la constatación: Yo, Jehová, vuestro Dios, como para reafirmar el origen de estas leyes: provienen de Dios por medio de la revelación y no son el resultado de algunas reflexiones humanas para el bien de la nación naciente.

  5. Dos observaciones al respecto:

    Si verdaderamente la intención de la prohibición del acto homosexual (22) hubiera sido el crecimiento poblacional masculino entonces las demás prohibiciones no tendrían sentido, más aún: se debería fomentar cualquier método que garantizaría el crecimiento poblacional. Pero precisamente esto no sucede. La prohibición del acto homosexual es parte de algo más amplio en el cual la intención es precisamente aceptar la voluntad divina revelada que sirve para proteger la nación y diferenciarla de las demás en las cuales si se practican estas aberraciones.

    El problema del racionalismo (ilustración) es que es precisamente parte de una cosmovisión cerrada en la cual no hay lugar para la revelación de la voluntad divina. Entonces hay que buscar y encontrar una explicación racional, dentro de las razones de este mundo, para “entender” estas prohibiciones.


  6.  Me parece que no es casual que precisamente en el contexto de estas prohibiciones, o sea en el capítulo 19,18 en el cual Dios se refiere más a las reglas de la vida cotidiana, se revela el mandamiento fundamental y básico: sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Jehová. Posteriormente, en el capítulo 20, de nuevo en un contexto más amplio de leyes generales, se vuelve a repetir las indicaciones del capítulo 18 y en este mismo contexto se repite: 13»Si alguien se acuesta con otro hombre como se hace con una mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos: sobre ellos caerá su sangre. O sea: en el centro de todas estas leyes encontramos el mandamiento más importante como resumen de todas las indicaciones de estos capítulos.

  7. Parece como evidente que la intención de estos mandamientos y prohibiciones es otra que fomentar el crecimiento poblacional masculino: Dios, creador de la sexualidad, sabe muy bien que la sexualidad es un poder fuerte y significativo en la vida del ser humano, pero es un poder que necesita su lugar de protección, su espacio íntimo, exclusivo, ya que no solamente es una fuerza enriquecedora que fomenta el nexo de la unión entre el hombre y la mujer sino que también puede transformarse en una fuerza tremendamente destructiva que desordena relaciones, incluso destruye y arruina existencias. Hoy en día observamos que se ha dejado a un lado esta verdad. La sexualidad se ha transformado en demasiadas situaciones en una fuerza descontrolada que exige la satisfacción inmediata con personas de todo tipo. Me acuerdo tan bien de una cita de un libro de uno de nuestros profesores donde cita las palabras de un alumno:“ Exigimos la libertad para tener relaciones sexuales con la persona (podríamos complementar: con las personas) que queremos : con una mujer, con un hombre etc.” Vivimos en un mundo totalmente sexualizado en muchos ámbitos, sexualidad desbordada, salvaje, desordenada, causa de mucho dolor, pena, lágrimas o placer muy momentánea.

  8. Quisera complementar estas observaciones con las declaracaciones bíblicas referidas a las relaciones prematrimoniales: basándose en la argumentación que los Israelitas eran un pueblo de guerreros y necesitaban hijos varones para tener soldados no tendría sentido todo lo que dice el capítulo Deuteronomio 22, 13-29. En ningún caso se podría eliminar la vida de una mujer joven bajo ningún pretexto ya que ella sería mamá potencial de un futuro guerrero. Lo que quiero decir es que la argumentación de la Biblia no va enfocado a tener guerreros valientes sino protegiendo la relación entre hombre y mujer y el matrimonio (independientemente de la institucionalidad concreta). (Solamente como comentario adicional: Más aún, sabemos que Dios aconseja tantas veces a los israelitas que en la batalla no cuenta tanto la fuerza del ejército sino la presencia y la ayuda de Dios. De esto hay múltiples ejemplos en el AT: la batalla contra los amalequitas (Exodo 22), Gedeón, la conquista de Jericó, la derrota y posterior conquista de Aï y muchas otras.)

  9. La intención de los pasajes bíblicos está muy clara, tal como lo expresa Génesis 1: 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó;  varón y hembra los creó.  En esta relación también se debe realizar la sexualidad.

  10. Si consultamos el NT Jesús confirma claramente esta institución de la creación (Schöpfungsordnung) del matrimonio, él está convencido que todo lo necesario, lo esencial, todo lo que debemos saber está resumido en el relato de la creación en Génesis 2,24: 24 Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne (Reina Valera 1995) o (según la versión Dios habla hoy): 24 Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos llegan a ser como una sola persona. Esta es la línea de argumentación de Jesús en San Mateo 19 (y paralelos).

  11. Si nos referimos a Pablo, del cual el Pastor Wagner dice que” la lista de virtudes y vicios fue adoptada de los filósofos, estoicos, que rechazaban la homosexualidad“,  es evidente que esto no es ningún argumento válido para explicar su rechazo a la homosexualidad, ya que precisamente en Romanos 1 la argumentación de Pablo no consiste en una mera enumeración de pecados sino en la introducción a la pecaminosidad de toda la humanidad, comenzando con la reacción frente a la creación  (20.21: Por lo tanto, no tienen excusa,21 ya que, habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias), siguiendo con la idolatría (22.23: Pretendiendo ser sabios, se hicieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por imágenes de hombres corruptibles, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles) y solamente después menciona la homosexualidad, pero describiendo la realidad y no solamente enumerando de manera resumida: 26 Por eso Dios los entregó a pasiones vergonzosas, pues aun sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. 27 Del mismo modo también los hombres, dejando la relación natural con la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. 28 Como ellos no quisieron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para hacer cosas que no deben. Me llama la atención que Pablo (quien en ningún caso es  defensor de la teología natural) argumenta en este contexto a base de los conceptos de la creación (de las mujeres escribe: cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza y de los hombres: Del mismo modo también los hombres, dejando la relación natural con la mujer), mostrando que la relación entre hombre y mujer debe realizar según el orden de la creación. O dicho de otra forma: la homosexualidad va contra la creación, destruye lo creado por Dios.  Solamente después de este pasaje sigue la lista en la cual Pablo ciertamente ennumera los pecados que son tan graves como la homosexualidad misma. (29 Están atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y perversidades. 30 Son murmuradores, calumniadores, enemigos de Dios, injuriosos, soberbios, vanidosos, inventores de males, desobedientes a los padres, 31 necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia.)  Estudiar atentamente esta lista nos muestra que nada nos salva de estas acusaciones. De allí nace la misericordia ya que reconocemos que todos somos culpables, pero la misericordia en ningún caso tolera, ni apoya y menos fomenta el pecado. La misericordia produce la compasión con el pecador, ya que sabemos que también nosotros somos pecadores quienes dependen de la misericordia de Dios, pero en ningún caso justifica el pecado, ni nuestro pecado ni el de la otra persona. Más aún: la misericordia advierte al pecador para que se salve de la condenación eterna.

  12. En 1 Corintios 6 Pablo toca el tema de la homosexualidad en un contexto totalmente distinto, en los versículos 6,1-8 se refiere a un pleito entre hermanos y desde este contexto surge la advertencia mucho más amplia en la cual la homosexualidad es solamente parte de la lista: 9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.11 Y esto erais algunos de vosotros, pero ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios.  ¿Sería correcto sacar solamente un concepto de esta lista opinando que este comportamiento hoy en día ya no debería figurar en esta lista? ¿Con qué argumentos lo haríamos? ¿Con qué argumentos dejaríamos los demás en la lista.

  13. Si argumentamos que la apreciación o valorización de la homosexualidad haya cambiado en el transcurso de la historia significaría admitir que también la apreciación de los demás aspectos o temas o pecados debe haber cambiado. Pablo no hace diferencia entre un y otro pecado en esta lista. Ciertamente podríamos criticarlo y podríamos opinar que se debería argumentar de manera más diferenciada. Pero es problemática sacar en una lista un concepto y declarar que solamente este ya no debería figurar en ella. Creo que la intención de una ennumeración es precisamente declarar que todo tiene las mismas consecuencias. A veces tengo la impresión que no nos gusta que Jesús, Pablo y otros excluyan a algunos del Reino de Dios y digan: “..no heredarán el reino de Dios” tal como lo hace también Juan (Apocalípsis 21,7.8: 7 El vencedor heredará todas las cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo. 8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda». )  Si leemos: “El mero biblicismo no nos ayuda en estas cuestiones, sólo la inspiración bíblica, o sea la misericordia,”  uno tiene la impresión que el autor sabe mejor que la misma Biblia, la Palabra de Dios, lo que es misericordia. Evidentemente demostrar y manifestar la misericordia también significa advertir de un peligro para recordarle a una persona que debe arrepentirse y volver a Dios – y ¿quién no debería arrepentirse continuamente?

Algunas observaciones finales:

Tratar la temática de la homosexualidad desde la perspectiva bíblica hoy en día abarca esencialmente la temática de la comprensión e interpretación de la Palabra de Dios. ¿Cómo hay que leerla? ¿Cómo hay que entenderla? ¿Es factible que existan verdades que perduren en el tiempo? O ¿hay que interpretar muchos desde el mismo contexto histórico como verdades históricas y esto significaría que son aplicables para este contexto y esta situación precisa no más? O ¿Dios verdaderamente ha revelado su voluntad que ciertamente hay que entenderla desde el contexto y hay que comprender que es lo que se debe aplicar de manera invariable en el transcurso de la historia y del tiempo y que es lo que hoy en día ya no se puede interpretar y comprender de la misma manera como en ese entonces.  No niego que la interpretación de la Biblia sea una tarea dificil y que no todo se pueda aplicar de manera literal. Pero me parece que en relación con el uso y la práctica de la sexualidad Dios nos ha revelado verdades invariables en el transcurso del tiempo.

Creo que los cristianos tenemos que aceptar que hay personas con inclinaciones homosexuales y que el estado tiene que legislar para todos y que los cristianos no podemos imponer nuestros puntos de vista y nuestras convicciones. Pero por lo menos podemos esperar del estado también que nos permita opinar (con amor, claridad pero sin desprecio ni rechazo) sin ser acusados de discriminadores y que los demás tampoco intentan imponernos sus puntos de vista o incluso nos obliguen a aceptar sus convicciones.

Kurt Gysel
Pastor de la Iglesia Luterana en Chile (ILCH)
Santiago, 8 de octubre 2011